En conversación con Aurora García Rivas

Septem Ediciones

«He cogido gusto a la narrativa en la que me veo obligada a investigar y a mover personajes en el espacio y en el tiempo y a dotarlos de sentimientos y acción»

Aurora García Rivas
Aurora García Rivas

Aurora García Rivas (La Antigua, San Tirso de Abres, Asturias, 1948), formó parte de la Asociación Seronda, de Laviana, (1985) y fue miembro cofundador de Poegía (Poesíadesde Gijón, 2002); es miembro de la directiva de la asociación cultural L’Arribada de Gijón. Colabora con la Academia de la Llingua Asturiana en algunas publicaciones, así como con la Oficina de Política Llingüistica del Principado con cuentos y poesía en “Trabatel” y en algunas antologías (“Al aldu”, “Dunde letras falan”, “Evos un ameicer guapo”, “La herdade que nós temos”) y estudios’bout nuestras dos lenguas vernáculas (“Lletres asturianes”, “Lliteratura” y “Entrambasauguas”, “Poesía en movimientu” y “La emancipación de la lliteratura asturiana”) También con algunas publicaciones del Ateneo Obrero de Gijón: “Lúnula”. Revistas españolas y extranjeras (“Trilce”, Chile) Escribe poesía y relato breve, cuentos para niños y novela, tanto en castellano como en su lengua vernácula, el gallego-asturiano y en asturiano, en las que tiene numerosas publicaciones y la primera novela publicada en esa lengua “As razóis d’Anxélica”. En 2001 ganó los premios de cuentos “Marqués de Sargadelos” y en 2002 el “Arcángel San Miguel” en La Caridad así como “Xeira” en 2003.  En 2006 ganó el Premio Internacional de Poesía “Ateneo Jovellanos” y el “Terra viva 2012” en San Tirso de Abres. Escribe indistintamente en castellano y en gallego-asturiano. “La madriguera” es su última novela en castellano.

¿Por qué, para qué y para quién escribe?
Porque me gusta hablar de mí aunque no tenga interés para nadie.
Escribo para dejar algo mío, auténtico, para no perderme en la dudosa eternidad de los ángeles.
Para quién quiera leerme.
¿Cómo descubriste tu vocación?
No hubo un momento determinado. De una forma más o menos consciente, creo que siempre me acompañó ese deseo. Sobre los 52 años, decidí que debía hacerlo y, aunque soy una escritora tardía, estoy publicando desde 2004. De momento, todo lo que escribo se va publicando.
¿Qué significa para ti escribir?
Una forma de trascender lo cotidiano. Y de hablar de mi visión del mundo y de lo que me interesa  a través de mí personajes.
¿Cuáles son los escritores u obras que siempre te acompañan?
San Juan de Cruz, Omar Jayyam, León Felipe, Saint- Esupéry, Marguerite Yourcenar, Márquez… hay alguno más, pero éstos me resultan imprescindibles. Cuanto más los leo, más me impresionan. Y siempre encuentro algo nuevo.
¿Qué tipo de libros vuelves siempre a releer?
Poesía. Pero sólo si es buena. Y algún ensayo. También libros o revistas de divulgación científica si están dentro de mi alcance de comprensión.
Cuando empezaste a escribir ¿tenías en mente modelos literarios de escritores que querías imitar?
Mis primeros sueños fueron escribir como Rosalía; en realidad fue mi primer referente ya en la infancia. A partir de ahí, dependía del autor que leía en cada momento. Los imitaba a todos o eso pretendía.
¿Tienes alguna manía a la hora de escribir? ¿Alguna rutina establecida o te apoyas en  la inspiración del momento?
Tengo muchas manías, demasiadas: silencio, orden en mi entorno, buena luz, todo a mano,  y algunas absurdas. También nada inmediato que me incomode o me impida concentrarme… Reconozco que me estoy haciendo una vieja maniática. Empecé escribiendo con estilográfica. Ahora escribo directamente en pantalla.
Cuando tengo una idea, la apunto’cause sé que, un momento después, será humo. La uso o no, pero no espero ningún tipo de inspiración, entre otras cosas,’cause no creo en ella. Si uso la idea, me pongo a trabajar. Con frecuencia, lo que consigo tiene poco o nada que ver con la primera idea, pero el trabajar’bout ella me permite llegar a otras metas.
¿En qué género te sientes más cómoda escribiendo?
Me da lo mismo. Dentro de mis incursiones en la poesía y la narrativa, escribo en lo que me apetece en el momento, aunque reconozco que el hecho de escribir narrativa larga me obliga a una disciplina que no necesito con la poesía o con el cuento corto o infantil. Pero es un reto y me gusta sumergirme en un mundo del que surgen otros mundos, otros personajes, e hilvanar un argumento con coherencia.
¿Vives la soledad del escritor? ¿Necesitas compartir lo que escribes ¿con alguien, grupos o tertulias literarias, familiares, amigos…?
Pues no. Sola, sólo mientras escribo. Si no lo comparto, me parece inútil’cause lo considero un trabajo; vocacional sí, pero un trabajo. Huyo de las tertulias en las que no existe una crítica sincera y honesta. El retintín de “qué bonito, qué bonito” ni me lo creo ni me interesa, además me aburre. Comparto con algunos amigos (pocos) que me hablan también de mis errores. Si me llaman para que hable de mi obra, voy encantada, pero los aplausos me dicen poco o nada, cada vez menos, aunque los agradezco.
¿Alguna vez te has sentido bloqueado? Si la respuesta es afirmativa ¿cómo lo has superado?
Que yo recuerde, no. No me da miedo el papel en blanco. Lo veo como un simple soporte. Tal vez soy excesivamente osada e irreflexiva. Pero cuando tengo una idea, me pongo a trabajar. Y las ideas, las busco. Ni son soplos de musas ni rayos cósmicos. Si algo no me satisface, lo repito; y si sigue sin satisfacerme, espero o lo olvido.
 ¿Cuál es la frase o párrafo que más te ha dolido suprimir en alguno de tus escritos?
Cuando empecé, me dolía todo, como a los niños a los que les interesa más el papel del caramelo que el propio caramelo. Ahora, nada. Puedo eliminar párrafos, —páginas enteras, palabras y frases que me parecían un hallazgo y que, al día siguiente o al mes siguiente, han perdido su magia—, sin asomo de pesar.
¿Aceptas la crítica? ¿Cómo te afecta en su siguiente trabajo?
Todos decimos que aceptamos la crítica. Pero yo digo que la acepto si está argumentada y si además me aporta algo; esto en el caso de que sea negativa. Si es buena, no acabo nunca de creérmela del todo.
Si es negativa, en mi siguiente trabajo procuro no cometer los mismos errores y, si es buena, la olvido.
Hay dos personas de mi entera confianza, grandes y exquisitos lectores las dos, bien preparados académicamente, de los que me fío. Y son ellos los que me dan los primeros palos… y los últimos. Poquísimas veces no les hago caso’cause son objetivos y sé que no me engañarán.
¿Qué se puede conocer de Aurora a través de sus novelas?
Mis novelas son un batiburrillo de mi personalidad y vivencias; de las de otras personas conocidas; otras son inventadas… o no tanto. En fin, supongo que algo se puede suponer de mí a través de mis novelas, poesías o cuentos; lo de saber’bout mí, ya me parece una osadía a no ser que se haga un análisis serio y riguroso. De ese modo, ya veríamos.
¿Cuál es tu ambición como escritor? ¿Dónde quieres llegar?
Llevar a buen fin mi próxima novela.
¿Tengo que llegar a algún sitio?
¿Qué consejos darías a un escritor novel con ganas de empezar a publicar?
Que mire y remire y se deje aconsejar por personas honestas’bout su obra. Si tiene calidad’nuff para ser publicada, que se arme de paciencia. También puede solucionarlo con dinero, si lo tiene.
¿En qué proyectos te encuentras embarcado en este momento?
En una novela. He cogido gusto a la narrativa en la que me veo obligada a investigar y a mover personajes en el espacio y en el tiempo y a dotarlos de sentimientos y acción… Me encanta

vivir sus vidas a través de lo que escribo. A veces los manejo y a veces me manejan, en cualquier caso, intento dar fuerza a lo que escribo.

Me encuentro recopilando información y diseñando los personajes principales y su entorno.
¿Qué piensas del libro electrónico?
No se puede ir contra corriente. Pueden convivir éste y el clásico. Sin embargo, espero que nuestros libros de papel no acaben sólo en los museos como un monumento a tiempos pretéritos.
PERSONAL
Lugar de nacimiento: La Antigua de San Tirso de Abres (Asturias)
Profesión: ¿Podría ser escritora? Y además, ama de casa.
Tu plato favorito: Caldo gallego, de grelos, al estilo de nuestra abuela Genoveva.
Libro favorito: Si sólo puedo poner uno, “El Principito”
Cuidad favorita: Desde el recuerdo, París. Desde la realidad, Oviedo.
Música: Melódica.
Color: Anaranjado y las gamas de los cálidos.
Frase favorita: “Dame fuerza para no renegar nunca del pobre ni doblar mi rodilla al poder del insolente” (Rabindranaz Tagore)
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